Cordones multicolores contra la LGTBfobia
Hemos hablado en muchas ocasiones de la necesidad de tener referentes. Lo mejor es que estos referentes sean personas LGTB que viven de forma abierta y sin problemas su sexualidad. Se trata de generar referentes positivos sobre la vida cotidiana de un colectivo muy castigado por la discriminación. Con todo, no es la única forma posible de generarlos. También hay que sentir que la sociedad te acepta y se posiciona a tu favor en un contexto donde todavía hay discriminación. Necesitamos saber que estamos en entornos seguros que nos respetan. El deporte es un ámbito que ha sido históricamente LGTBfóbico, y las últimas olimpiadas rusas parecen haber recordado esta situación y la debilidad de algunas conquistas que en realidad son muy recientes. Hacen falta, por lo tanto, aliados, apoyo de la sociedad independientemente de su orientación sexual.
Esto es lo que han promovido las asociaciones italianas LGTB, Arcigay y Arcilesbica y la Fundación Candido Cannavò en el partido amistoso de ayer entre España e Italia (enlace a la noticia publicada en Cáscara Amarga). Los deportistas son un referente de los y las jóvenes y es importante que se sumen en contra de la LGTBfobia. A pesar de que la adhesión es individual y ha habido voces críticas entre sus seguidores, aunque sólo apoyaron algunos de los futbolistas ya ha sido un paso importante -a pesar de que es mejorable- para la erradicación de la LGTBfobia. Los pequeños pasos, unos simples cordones multicolores, pueden ayudar mucho a los adolescentes, y no tan adolescentes, para sentir que alguien les apoya y que su vida merece la pena. ¿Podrían hacer los jugadores del Barça una cosa similar? Esperamos que algún día sea posible.

























