Ya hace años -muchos para aquellos y aquellas que son jóvenes y no lo han vivido de cerca- el movimiento hizo suyo un lema transgresor “Tu miedo es su fuerza”, con el que quería alentar a las personas LGTB en dar la cara, no esconderse, hacer frente al miedo a amarse.

La LGTBfobia era muy visible y normalizada y había que ser visible para combatirla. A día de hoy la visibilidad sigue siendo una necesidad y una lucha individual y colectiva importante para conseguir normalizar los derechos LGTB. La visibilidad y la denuncia siguen siendo las armas desnudas y pacíficas que tiene el colectivo a su alcance. Y que desnudas luchan por el respeto a los derechos humanos y el ejercicio igualitario y normalizado de los derechos de ciudadanía de las personas LGTB.

La besada de denuncia contra la expulsión de dos lesbianas de la cafetería Store Café; la ocupación de la Casa del libro para pedir la retirada de un libro homófobo; la denuncia pública por acoso homófobo en el Casal tramontana … son algunas de las acciones colectivas. Nuestra acción individual es sencilla y cotidiana: mostrémonos! La visibilidad es militancia!