Deshomosexualizar

Deshomosexualizar

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Hay personas que piensan que, a pesar de que la OMS, hace ya 23 años, eliminó la homosexualidad del listado de enfermedades mentales, ser homosexual… ser Lesbiana, Gay o Bisexual es una enfermedad (y ya no digamos de la transexualidad, que se considera todavía trastorno de la personalidad).

En base a esta falsa creencia se ofrecen curas en clínicas de lujo, se editan libros, falsos profetas, pedagogos y médicos hacen negocio en el entorno de la “cura” de la enfermedad, engañan el personal, lo adoctrinan y humillan , pero no consiguen que acepte su propia sexualidad o, en todo caso, consiguen que reniegue a partir del ensañamiento con estrategias de tortura psicológica más propia de campos de concentración que de sociedades sanas.


En este viaje encuentran el apoyo de políticos conservadores y ultracatólicos que, diga lo que diga la ciencia, diga lo que diga la sociedad, piensan que hay que erradicar la homosexualidad y tratarnos como personas enfermas. En el caso de personas con SIDA y personas trans, el caso se acentúa en muchos países y la exclusión social es altísima.

Muchas personas se juegan la vida en la reivindicación de derechos para el colectivo y muchas se la juegan por el solo derecho de ser, como es el caso de Zulema, una joven estudiante de psicología ecuatoriana a la que secuestraron y torturaron el pasado mes de marzo, por el solo hecho de ser lesbiana. Pero este secuestro fue el final de una serie de intentos de curación, por parte de su familia, cuando ella les confesó su lesbianismo. Primero con tratamientos psicológicos y espirituales, tras los cuales Zulema se fue de casa y comenzó a convivir con su compañera. A partir de ahí comenzó el infierno de amenazas que acabaron con su secuestro e internamiento en una clínica de recuperación en la que, durante 20 días, la obligaron a terapias “curadores” de su “enfermedad”. Zulema fue liberada gracias a la repercusión pública y el activismo LGTB, pero ¿cuántas Zulema hay en el mundo?


Organizaciones conservadoras y ultrarreligiosas siguen intentando “curar” la homosexualidad, una forma de decir que quieren erradicar la diversidad a cualquier precio y aunque sea bajo tortura. Posiblemente la enfermedad social de la LGTBfobia es la que necesita cuidado, remedio y erradicación, esta sí.