EDITORIAL
 
Uruguay a finales del año pasado aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo. Gran Bretaña y Francia lo han hecho ya en este año. Los EE.UU. debaten sobre legalización del matrimonio entre gays o lesbianas, un cambio legislativo que cuenta con el apoyo del presidente norteamericano, el demócrata Barack Obama. Entre todos estos ejemplos de ampliación de los derechos para el colectivo LGTB, Gran Bretaña marca una diferencia. Hasta ahora han sido los partidos de izquierdas los que han impulsado este tipo de cambios y la derecha la que se ha opuesto. El caso británico es diferente: el líder conservador David Cameron es el impulsor de la propuesta legislativa para reconocer los matrimonios entre gays o entre lesbianas. Es un hecho poco habitual que sea la derecha, o más bien una parte de la derecha, la que impulsa esta reivindicación. Un apoyo que también da el alcalde de Londres, Boris Johnson, otro líder conservador y muy popular.

Sí, es cierto que la inmensa parte de los votos en contra proceden del Partido Conservador: 134 votos sobre un total de 175. Sí, también es cierto que sin el apoyo del Partido Laborista (217 votos a favor) y los Liberal-Demócratas (44 votos a favor) esta propuesta de ley difícilmente hubiera llegado a los 400 y se hubiera podido aprobar. De hecho, en la votación ha vuelto a ponerse de manifiesto que son las izquierdas las que apoyan mayoritariamente los derechos del colectivo LGTB. Los votos a favor entre los conservadores sólo llegan a 126, ni la mitad de los escaños que tienen los conservadores. Con todo, se debe reconocer que hay un cambio sobre el relato habitual en estos casos. Por primer vez un líder conservador, desde el Gobierno, encabeza este tipo de propuesta. Es más, también se produce un hecho poco habitual: los sectores de la derecha que están a favor de los derechos del colectivo LGTB no se avergüenzan en hacerlo visible, aunque sea dentro de un partido conservador dividido en dos mitades. Está claro que una flor no hace primavera, pero puede ser estamos delante del inicio de un cambio de tendencia por el cual la parte más moderna de la derecha no se esconde de defender los derechos del colectivo LGTB por miedo a perder los votos más extremos por su derecha.

Desde IDEMTV pensamos que la definitiva normalización del colectivo no llegará hasta que la defensa de sus derechos sea un compromiso que esté por encima de ideologías o de religiones. Hasta que se convierta en un compromiso de la sociedad al completo y que no se pueda cambiar en función de quien gane unas elecciones. Estamos lejos de esto, lo sabemos. Todavía queda mucho camino para llegar. Aún así valoramos que haya sido un líder conservador, en este caso británico, el que haya apostado por poner el principio de igualdad por encima de los costes electorales. Una pérdida de votos que, a nadie se le escapa, podría tener el partido de Cameron entre los sectores más conservadores y homófobos de su electorado (de hecho sus diputados se han dividido casi en dos mitades). Sería ciertamente esperanzador que esto marcara el inicio de una etapa en la que las derechas fueran capaces de asumir los derechos del col·lectivo LGTB con normalidad. Serán los hechos los que nos permitirán saber, en un futuro, si estamos delante de una posición aislada dentro del ámbito ideológico conservador o de un salto cualitativo.

Con todo, es necesario recordar que, pese a los avances, en el panorama internacional respecto a los derechos del colectivo LGTB hay países que estan sufriendo un claro retroceso. Entre otros ejemplos los que han estado más presentes en la información internacional han sido el caso de Rusia donde se pretende aprobar una ley contra la “propaganda” homosexual o el de Uganda con otra que condena a pena de muerte por el simple hecho de ser homosexual. Unas noticias que hacen necesario que el colectivo LGTB tenga que estar en guardia permanentemente y organizarse como grupo de presión internacional para no permitir ni un sol paso atrás.