EDITORIAL
 

Los recortes no son un fenómeno nuevo, los derechos han sido siempre uno de los talones de Aquiles de las democracias y una de las armas de las dictaduras. Los derechos del colectivo LGTB tienen siempre la espada de Damocles encima y la censura es una más de las expresiones de la homofobia, la lesbofobia y la transfobia.

La censura en las dictaduras es amplia pero la sexualidad de las personas, incluso en los niveles más mínimos de mostrar los afectos, se llevan la palma en los recortes gráficos. Pero ahora que vivimos en una democracia, en plena era de los recortes, nos afecta esta censura? Las personas que vivimos la invisibilización de forma cotidiana sabemos que si, pero ahora es un medio privado, sin mucha objetividad política, quien ha puesto en el escaparate una de las anécdotas de la nueva censura.

El Mundo publicó una noticia en la que recogía que Televisión Española (TVE) había optado por aplicar la censura en una escena de la serie “Herederos“. En esta escena salían dos hombres besándose. Parece ser que TVE hizo una interpretación del Código de autorregulación de protección del menor. En este Código RTVE recoge:

Los servicios de comunicación audiovisual, conexos, interactivos y de información en línea de la Corporación RTVE deben respetar y fomentar la protección de la infancia y la juventud, especialmente con respecto a la representación de escenas o mensajes que puedan perjudicar su desarrollo físico, mental o moral, entre los que se considerarán siempre los contenidos violentos, sexistas, racistas o xenófobos, aquellos que inciten al consumo no responsable, o al culto excesivo a la imagen, los mensajes que atenten contra el buen uso del lenguaje, contra el respeto hacia los demás, y los que violen el derecho al honor, a la intimidad ya la privacidad de las personas

Parece ser que la expresión de afecto entre dos hombres, (y si siguen el mismo patrón, también entre dos mujeres) según RTVE, puede afectar a la infancia de forma negativa. Los censores de RTVE han decidido también aplicar los recortes, no sólo en las imágenes emitidas, sino en el reconocimiento social de los derechos de las personas LGTB, unos derechos que reconoce y protege la legislación vigente.