La discriminación de las personas transexuales y trangénero, una problemática vigente

La discriminación de las personas transexuales y trangénero, una problemática vigente

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persones transsexuals

por Carme Porta

El pasado mes de junio la transexualidad dejó de ser considerada una enfermedad mental por la Organización Mundial de la Salud, en la revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE). Este es el manual en el que se cataloga todo lo que se considera enfermedad y que es de referencia en los sistemas sanitarios de todo el mundo. La última revisión se llevó a cabo en 1990 y fue el año en que la homosexualidad dejó de ser considerada una enfermedad.

Sin embargo, la transexualidad sigue considerándose una “incongruencia de género” y se recoge, junto con las disfunciones sexuales en un nuevo capítulo que recoge las condiciones relativas a la salud sexual. Esta revisión se llevará a la Asamblea Mundial de la Salud el próximo mes de mayo de 2019 para ser aprobada por los Estados miembros.

La despatologización de la transexualidad es una de las reivindicaciones centrales del movimiento LGTBI a nivel mundial y aunque la revisión de la CIE ha sido bien recibida algunos sectores han vivido como un jarro de agua fría el hecho de que se mantenga como incongruencia.
A nivel internacional, los datos de la transfobia son preocupantes, no sólo por el alto nivel de discriminación y exclusión sino por el número de asesinatos llevados a cabo. El Observatorio de las personas Trans asesinadas, un proyecto de Trans Respect Versus Transphobia, afirma que entre los años 2008 y 2016 se asesinaron 2.609 personas transexuales o transgénero en 57 países.

Los principios de Yogyakarta (veintinueve principios sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género) recogen de forma general una serie de recomendaciones para evitar discriminación y exclusión por parte de los estados. La realidad es otra, las personas trans sufren una grave discriminación en cuanto a la salud, vetando el acceso a los servicios. Los principios de Yogyakarta dicen en su artículo 17 que “Todas las personas tienen el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, sin discriminación por motivos de orientación sexual o identidad de género. La salud sexual y reproductiva es un aspecto fundamental de este derecho”. Teniendo en cuenta como en muchos países donde las personas trans están perseguidas tanto legal como socialmente el VIH está muy extendido, esta falta de acceso a los servicios de salud precariza y condena las personas trans.

Entre el 18 y el 22 de junio se reunieron en Naciones Unidas veintitres personas, defensoras de derechos humanos de varios países, para la 38ª reunión del Consejo de Derechos Humanos de Ginebra, Trans Advocacy. El encuentro fue organizado por la Red Transgénero de Asia y el Pacífico, la Acción Mundial para la Igualdad de Trans, la Asociación Internacional Lesbiana, Gay, Bisexual, Trans e Intersex (ILGA), la Federación Sueca para los Derechos LGBTQ y Transgender Europa (TGEU). Se para resaltar los problemas relacionados con las personas trans en el escenario mundial, a fin de hacer propuestas y seguir avanzando en el ejercicio de los derechos humanos.

El mapa de derechos de las personas trans que realiza y actualiza TGEU, pone de manifiesto la falta de estos derechos: en 57 países (de los 114 que se analizan) las personas trans son criminalizadas y perseguidas y en 6 de estos aún se criminaliza la reasignación de género. Según ILGA, en 45 estados se documentan detenciones por tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo o con identidad trans.

 

Es técnica en imagen fílmica. Ha trabajado en varias emisoras de radio, televisión y publicaciones escritas. También ha trabajado como gestora cultural. En el campo de la creación artística y ha participado en proyectos audiovisuales y cinematográficos.
Fue diputada en el Parlamento de Catalunya, concejala del ayuntamiento de Esplugues y Secretaria de Políticas Familiares y Derechos de Ciudadanía a la Generalitat de Catalunya.
Ha participado en las publicaciones 20 anys de feminisme, Dones i Literatura. Present i Futur, Politiche familiari europee. Convergenze e divergenze , entre otros.
Fue editora y jefe de comunicación y colabora en diferentes medios LGTB y participó del proyecto IDEMTV, con dos profesionales más.