Las discriminaciones y agresiones LGTBfobia no son hechos aislados en Catalunya, a pesar de tener una ley de derechos de las personas LGTB. La LGTBfobia sigue siendo un hecho preocupante y así lo ha denunciado el Observatorio contra la Homofobia.
Según destaca el presidente del observatorio, Eugeni Rodríguez, el informe recientemente presentado del año 2014, recoge por primera vez las agresiones en todo el territorio de Catalunya y de todo el colectivo LGTBI.

El informe destaca también los ámbitos de impunidad, lo que favorece el crecimiento de actitudes discriminatorias, dado que ámbitos virtuales, como las redes sociales, permiten actuar desde la agresividad y la apología de la violencia homófoba sin que haya sanciones y persecución de la misma.

La invisibilidad de las lesbianas es un elemento importante dado que las agresiones también quedan más ocultas. El colectivo de personas trans, así como las bisexuales e intersexuales son colectivos que ven cómo aumentan las estadísticas de su discriminación. La vulnerabilidad de las zonas de cruissing, la negación de asilo político a una lesbianas o de las personas seropositivas, son algunos aspectos destacados. Pero ¿quién agrede las personas LGTB? ¿Y cómo podemos actuar?

El informe del observatorio hace una serie de recomendaciones, entre las que hay como destacada, la necesidad de desarrollar la ley de los derechos de las personas LGTB en Catalunya y cómo se aplicarán las sanciones y cuáles son los medios para a la ciudadanía y poder denunciar.

De hecho, en los últimos meses el colectivo ha denunciado diferentes situaciones y publicaciones: un libro que asegura cómo “curar” la homosexualidad, la expulsión de dos lesbianas de una cafetería por besarse, un libro de texto de ESO que considera la homosexualidad como un riesgo para la salud, el despido de un gay seropositivo … son algunos ejemplos recientes que muestran que la LGTBfobia sigue viva y que se necesitan instrumentos para combatirla, tal y como recoge la informe en sus recomendaciones.

La vulnerabilidad, el asilo político o la disforia de género y el reparto de recursos contra la LGTBfobia en todo el país son algunas de las demandas que también hace el informe.