EDITORIAL

La jerarquía de la iglesia católica ha ido expresando sus ideas, por cierto muy terrenales, sobre cuestiones como el feminismo, el aborto, la homosexualidad… ninguna novedad en el discurso, pero sigue indignandonos .

La jerarquía eclesiástica española, a pesar de la aparente apertura del papa Francisco, está expresándose sobre temas morales y afectivos con una falta de respeto impresionante y lesiva. Hace unos meses Juan Antonio Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares, insistió en sus argumentos conservadores atacando la teoría feminista y el colectivo LGTB. Reig Pla presentaba un libro y nos decía “Conviene indicar que el feminismo ideológico no es más que un paso en el proceso de deconstrucción de la persona . De hecho, los argumentos que sustentan el pensamiento feminista , en sucesivas evoluciones , han propiciado la ideología de género y las teorías Queer y Cyborg” si el hecho de ser , querer existir , reivindicar una vida digna… significa deconstruirse , deconstruyámonos pues!

La LGTBfòbia es un ataque frontal a la dignidad de las personas, a la calidad de vida y los derechos civiles que tenemos como ciudadanas y ciudadanos, una conducta fóbica que debemos erradicar. Una fobia social que tiene mucho de humana, mucho terrenal y poco del respeto y amor con el que la jerarquía católica se pronuncia tan falsamente.

Rouco Varela, el exportavoz eclesiástico español, en una su última homilía llamó a seguir construyendo “esa España que, con sus jóvenes, quería superar para siempre la Guerra Civil” es decir, a superar “los hechos y las actitudes que la causaron y que la pueden causar”.

Los valores sobre los que se construye el odio y la fobia no son valores para la convivencia respetuosa y posible , así pues debemos deconstruirnos como personas, necesitamos deconstruirnos como sociedad y es necesario crear unos valores válidos para convivir desde el diálogo, el respeto y la dignidad.