A principios de esta semana la ministra de Sanidad, Ana Mato, anunció que limitaría el derecho a la reproducción asistida aquellas mujeres heterosexuales con pareja y problemas de fertilidad suya o de la pareja masculina por falta de recursos económicos. Las palabras de la ministra han tenido el rechazo de entidades lésbicas pero también del movimiento LGTB en pleno y del movimiento feminista. Todos ellos lo acusan de querer imponer, con la excusa de los recortes, un modelo de familia tradicional ignorando la diversidad familiar que existe y que esta es aceptada por una inmensa mayoría de la población. Esta medida, que todavía es sólo una propuesta, supondría de aprobarse, un duro golpe al derecho de las lesbianas a formar una familia. Mientras el Parlamento catalán ha aprobado este jueves una propuesta para mantener esta prestación en Catalunya, aunque con el voto en contra de CiU y PP.